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* Entrevista por Popy Blasco para i-D :

Alejandría Cinque es licenciado en Bellas Artes, tiene 26 años y vive en el efervescente barrio madrileño de Carabanchel: en un piso que él y los que viven en él llaman Avecilla. Una suerte de arcadia familiar y urbanita a modo de ciudad paralela en la que juega con sus propias reglas gracias a la fuerza del colectivo. 

“Somos una familia disfuncional y cumplimos con todo aquello que muchos de nuestros padres no querrían para nosotras”, nos cuenta. Alejandría no es de quedarse en casa; se mueve y genera movimiento alrededor y nos cuenta por qué es tan importante para el futuro de Madrid.

Este viernes, presentas el fanzine We Are #2 en la Flash Party. Una publicación que está generando una gran expectación en redes sociales. ¿A qué se debe toda esta atención?

WE ARE es una colección de fanzines que recogen las fotografías del proyecto Generación Desechable con el que llevo siete años. El archivo ha comenzado a ocupar un lugar importante en mi habitación que ya no podía ignorar, por lo que el año pasado decidí revisar todo el material y hacer algo con él. En un principio las imágenes que iba coleccionando las subía a un tumblr, pero tras conocer publicaciones de fotos como la de WERKER, me animé a hacer algo más. Ha sido un proceso de pensar las imágenes muy enriquecedor ahora que empiezo a tomar perspectiva. Lo entiendo como un primer ejercicio de edición y me estoy planteando un formato expositivo con todo el archivo, pero ya se verá. 

¿Cómo es exactamente esta “generación desechable” de la que hablas?

La generación desechable no creo que funcione en sí como una marca identitaria que represente nada, pero sí es una idea que puede sobrevolar muchos momentos y relaciones que vivo con las gentes que me voy cruzando. El medio, la cámara, me ha llevado a encontrarme con las personas retratadas. Funciona como un mediador que sin darme cuenta me ha llevado a conocer gente maravillosa. Es como un objeto social o una red analógica. El resultado sería el WE ARE y su generación. Desde que empecé mis estudios en Bellas Artes voy siempre acompañado de una cámara desechable para capturar y conocer a aquellas personas que me hacen vibrar.  

Cada publicación se compone de 24 fotografías reveladas durante la década de los 2010. En cada número puede entrar desde una imagen tomada en los inicios del Zombie Club en el 2011 hasta una realizada en los bajos de Princesa hace un par de meses. Es curioso como se mezclan diferentes caras de distintos momentos de una misma ciudad y como la calidad analógica de las cámaras desechables unifica las estéticas eliminando la cronología y la distancia generacional. Mi madre, al ver el videoflyer de la fiesta de presentación del segundo número, me escribió emocionada al recordar cuando corría con sus amigas borracha por los pasillos salpicados de fluorescentes a la salida del Ke-tal en la Plaza de los Cubos. Ella y yo, y muchas otras con otras caras que van pasando como pasa el carrete, hemos vivido la noche de Madriz. Veinticuatro es el número de exposiciones que tienen las cámaras de un solo uso con las que trabajo. Para cada número las fotografías son seleccionadas por una persona que también escribe un texto con ellas. El primero lo hice yo y para el segundo he invitado a Alejandro Simón que lo ha titulado papel deseo.

¿Qué tiene en común esa gente que te hace vibrar?

Supongo que lo que puede coincidir en todas las personas que fotografío es un deseo de compartir un rato con ellas. A la mayoría no las conozco antes de flashearlas, pero muchas de ellas se terminan convirtiendo en amigas y amantes. La cámara de fotos es un medio para poder conocer gente. Es posible que si fuese fumador habitual este proyecto no hubiese existido al tener la excusa del piti o del fuego, pero como no fumo, pues pido foto.

¿Cómo es ese Madriz con Z del que hablas?

Veo necesario diferenciar lo que es Madrid de lo que es Madriz. Madrid se puede describir como una capital granítica con políticas basadas en prohibir todo lo que da placer. Madriz sin embargo es una ciudad paralela que emerge del menudeo para seguir practicando el deseo pasando desapercibidos. Una burbuja en la que entrar gratis en discotecas y no pagar las copas, colarse en el metro, ocupar casas, beber en la calle, drogarse por la mañana, enamorarse semanalmente, bailar reggaeton siendo feministas, robar comida, vestirse de la basura... y todo ello esquivando por momentos el esclavismo laboral para recuperar el máximo de nuestro tiempo. Madriz es una ciudad parásita del sistema habitada por capitalistas sin dinero. Ya se, es mi burbuja y no me la pinchéis. La generación desechable podrían ser todas estas caras conscientes de su condición que se enfrenta a las violencias de esta ciudad desde los goces y los fluidos: d e s e o   q u i e r o

¿Qué tiene la noche de Madriz que no tienen otras noches?

Las mejores fiestas que están sucediendo en Madriz no son semanales, ni tienen flyer, ni seguridad, ni relaciones públicas. Recuerdo al final del verano pasado en un concurso de baile Jesús Bravo, gran amiga, ganó el primer premio: un soundsystem con ruedas y batería cargada. Y entonces comenzó la fiesta verdadera. Salimos en pasacalles, con el volumen a tope y acabamos de rave detrás de una marquesina de bus. Aún se sigue hablando de aquella noche, la mayoría no nos conocíamos. Estas fiestas deliciosas las hace la gente, un cuerpo de baile enorme. Porque en esta ciudad de lo que si hay ganas es de bailar.

Autoeditamos la música, los fanzines, nos autofinanciamos... ¿Qué ventajas y qué inconvenientes tiene la autoedición?

Valoro mucho trabajar con gente linda. Si este fanzine tuviera financiación me gustaría que la plata no enturbiara su condición. Me gusta poder hacer desde el deseo, sin tener que pedir permiso a nadie o rendir cuentas sobre el sentido o rentabilidad de lo producido. No creo que sea una situación actual lo de auto-editarse, me imagino que siempre fue así. Prefiero que estas imágenes estén funcionando por si solas fuera de mis cajas a esperar a unos dineros o a una editorial. De momento ya me busco yo los duros pero si os animáis: mynameiscinque@gmail.com 

¿Quiénes son tus artistas favoritos de Madrid?

Los primeros nombres que me vienen a la cabeza pertenecen a amigas cercanas que hacen cosas bonitas que me ponen, y que creo que sin ellas no entendería el panorama cultural del Madriz que vivo. Empiezo por María Salgado con Fran MM Cabeza de Vaca y su trabajo Hacía un Ruido que me dejó su rap invertido A.C.A.B. rondando aún por la oreja. Siguiendo con sonidos, la banda/aquelarre Difunta Calva que embrujan al público en sus conciertos y el proyecto de Abismal e Irene Ludotk cuyos eventos nómadas demuestran que las mejores fiestas tienen que ser clandestinas. La irreverente figura de Raisa Maudit con su labor en Storm & Drunk que fustiga al aburrido mundo de las galerías y por último nuestras vecinas Pablo Esbert y Federico Vladimir con la super producción en tres formatos Introducing the Starque nos recuerda que no todo está dicho.

¿Qué fanzines te interesan de la gran cantidad que hay ahora mismo?

Pues sí es cierto que hay mogollón de fanzines. En casa tenemos un fanzinero a rebosar y edito a parte de WE ARE uno con forma de prospecto médico llamado Open the Pills con mis compañeras de Avecilla. Recién he estado leyendo algunos fanzines sobre maricas, queer y poliamores publicados en la Distribuidora Peligrosidad Social. Recomiendo total también una publi de la Editorial Imperdible relacionada con esta distribuidora titulada S.T.A.R. (Street Transvestite Action Revolutionaries).

Ahora que vivimos en Internet, ¿qué lugar ocupa el papel?

Cuando llego a casa con el revelado de los carretes de las cámaras desechables es un momentazo. Nos sigue haciendo mucha ilusión pasar las fotos con las manos. Esa relación material no se ha perdido, o mejor, se ha convertido en algo aún más especial. En la elaboración del fanzine me di cuenta que al seleccionar las 24 fotos y elegir el orden de la serie de alguna manera estás contando una historia. Quizá de una misma noche. Es muy diferente a la edición web. El contacto genera otra relación con las imágenes, un vínculo que ya no es tan habitual. No es casual que Simón haya titulado a este número papel deseo. La publicación está diseñada para ser desarmada y que los pliegos funcionen como pósters para colgar. Esto también genera otra manera de relacionarse con las fotos. 

¿Cómo te imaginas en 2040?

Igual que ahora, espero. Virgencita que me quede como estoy. 

Recomiéndanos tus cuentas de Instagram y Snapchat favoritas.

Snapchat no uso pero soy un usuario adicto a instagram. Suelo mirar mucho el perfil @22ojosque hace un recorrido realizando una cronología cromática encadenando imágenes. @laurathetwins, una de mis fotógrafas favoritas que llevo siguiendo desde antes de empezar la carrera juntas. @nosotrosart es una revista que cede semanalmente su perfil de instagram a diferentes artistas para que publiquen libremente contenidos. @andys_eyes publica fotos de detalles de una ciudad vacía e hiperestetizada. Por último @inri3721 que sin duda tiene un ojo parecido al mío. Por cierto mi perfil es @mynameiscinque

¿Qué personaje muerto resucitarías para que saliese en We Are?

Mmmm esta es la pregunta que más me ha hecho dudar y me ha obligado a pensar cuales son los criterios que puedo tener para necesitar fotografiar a alguien. Al final me he decidido por resucitar a Berta Socuéllamos Zarco. Creo que ni siquiera está muerta, aunque sí desapareció socialmente al no continuar su carrera como actriz. Berta fue un perro callejero fichada por Carlos Saura en 1981 para rodar la famosa película de cine kinki Deprisa, deprisa. En ella los protagonistas son chavales de barrio de un Madriz canalla. Cuando vi la peli me obsesioné con Berta, por su belleza y su relación con la calle sería seguro una de nosotras.